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DIOS NUNCA SE OLVIDA DE NOSOTROS SUS ESCOGIDOS

En la expresión de este versículo, Dios se revela de una manera especial y contundente. Aqui en el texto, Dios se compara con todo su amor y su actitud de no olvidar nunca a sus hijos con la experiencia de la maternidad de una madre. La maternidad es una experiencia humana inolvidable. Una madre alimentando a su hijo recién nacido tiene sentimientos indescriptibles de unión y tierno afecto por el fruto de su vientre. Aun así, Dios dice que la mujer podría olvidarse de su bebé — dificilísimo e inverosímil—pero Dios nunca se olvidará de uno de los suyos.  Sin embargo vemos con tristeza  por las noticias escrita y televisiva, de madres que han abandonado a sus bebes recién nacidos, pero el texto dice que Dios nunca se olvida de nosotros sus escogidos.

Para enfatizar la gran habilidad de Dios de recordar a sus hijos, este pasaje declara que el recuerdo de Dios va más allá que el de una madre por su hijo. La memoria de Dios es aun más profunda que la memoria de una estrechísima relación humana. La memoria de Dios por nosotros está por encima de la compresión humana.

 Isaías 49: 15-16 “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, Yo nunca me olvidaré de ti».